Una poe.
Ella lo sabía.
Se quedó como las mudas frente a la insistencia.
Y las lágrimas ya se estaban.
Te tocó. Ni cuenta. Y se fue.
Ella todo lo es.
Refugiada en la oscuridad. Reposa.
Es la lastimera presencia de la desolación.
Como escuchar las frases nuevas.
Ella se olvida.
Frescura de primavera. Me transporta.
Tienta la indiferencia de quien mira con ternura.
Se besa y se disfruta. Sin pensar siquiera.
Ella desapararece.
Para verla correr hay que pedirselo.
Sentenciar una caricia. Eterna y esquiva.
Se toca. Ni cuenta. Ni se piensa.
Ella...Ella...Ella...
Y es para ver cuánto se repite.
Se quedó como las mudas frente a la insistencia.
Y las lágrimas ya se estaban.
Te tocó. Ni cuenta. Y se fue.
Ella todo lo es.
Refugiada en la oscuridad. Reposa.
Es la lastimera presencia de la desolación.
Como escuchar las frases nuevas.
Ella se olvida.
Frescura de primavera. Me transporta.
Tienta la indiferencia de quien mira con ternura.
Se besa y se disfruta. Sin pensar siquiera.
Ella desapararece.
Para verla correr hay que pedirselo.
Sentenciar una caricia. Eterna y esquiva.
Se toca. Ni cuenta. Ni se piensa.
Ella...Ella...Ella...
Y es para ver cuánto se repite.
