Los desesperados siempre hacen lo mismo: se quejan de la desesperanza de los demás.
Y pensar que una vez tuve un inconcluso resavio de nostalgia para mí.
El otro día se cayó el perro del techo. Está bien. Me re-cagué-de-las-patas cuando lo ví sangrar como a una mina que la acaban de abortar. El pobre se hizo bosta una pierna y el veterinario dijo que estaria bien, que esperara un par de semanas.
Laura se asemeja a los cálculos que una vez hice de la posible madre de mis hijos. Quizá valga la pena. Lástima que anda con el boludo de la esquina. Podríamos ser un hermoso matrimonio.
Me acuerdo cuando Natalia lloró junto a mí. Fue muy triste. Muy triste. Yo le dije que las cosas no eran como esperabamos que fueran y que lo mejor era dar un paso al costado para no estorbarnos mutuamente.
Las ventanas están sucias. Creo que las voy a limpiar una vez que termine de curarle la herida al Torito. Ellas están sucias por la sangre del pobre perro.
Laura tiene unas piernas que me hacen pensar esas cosas que "no debería". Si vos la vieras pensarias como yo, o tal vez peor. Ella tiene esa dulzura especial que ni vos ni yo alcanzamos a describir correctamente.
Natalia no se dio cuenta lo que tenía al lado. Espero que la esté pasando bien allá.
Con Laura las charlas son ambiguas, es como si quisiera decirle que la amo pero no puedo, viste como es. A veces me mira como si quisiera besarme, pero no, no es así, solamente mira así porque así es como mira.
Los pelotudos de la esquina piensan que soy retrasado. Sólo porque-vivo con mi mamá y mi papá y tengo cuarenta y cinco. Yo no tomo cerveza, me gusta el licor que mamá me hace en los veranos.
Pobre perro, el Torito, no se da cuenta de que la carne que come sabe a viejo congelado hace cinco años.
Laura tiene el pelo color castaño. Viste cómo es? Me despierta esos pensamientos que no debería.
Y pensar que una vez tuve un inconcluso resavio de nostalgia para mí.
El otro día se cayó el perro del techo. Está bien. Me re-cagué-de-las-patas cuando lo ví sangrar como a una mina que la acaban de abortar. El pobre se hizo bosta una pierna y el veterinario dijo que estaria bien, que esperara un par de semanas.
Laura se asemeja a los cálculos que una vez hice de la posible madre de mis hijos. Quizá valga la pena. Lástima que anda con el boludo de la esquina. Podríamos ser un hermoso matrimonio.
Me acuerdo cuando Natalia lloró junto a mí. Fue muy triste. Muy triste. Yo le dije que las cosas no eran como esperabamos que fueran y que lo mejor era dar un paso al costado para no estorbarnos mutuamente.
Las ventanas están sucias. Creo que las voy a limpiar una vez que termine de curarle la herida al Torito. Ellas están sucias por la sangre del pobre perro.
Laura tiene unas piernas que me hacen pensar esas cosas que "no debería". Si vos la vieras pensarias como yo, o tal vez peor. Ella tiene esa dulzura especial que ni vos ni yo alcanzamos a describir correctamente.
Natalia no se dio cuenta lo que tenía al lado. Espero que la esté pasando bien allá.
Con Laura las charlas son ambiguas, es como si quisiera decirle que la amo pero no puedo, viste como es. A veces me mira como si quisiera besarme, pero no, no es así, solamente mira así porque así es como mira.
Los pelotudos de la esquina piensan que soy retrasado. Sólo porque-vivo con mi mamá y mi papá y tengo cuarenta y cinco. Yo no tomo cerveza, me gusta el licor que mamá me hace en los veranos.
Pobre perro, el Torito, no se da cuenta de que la carne que come sabe a viejo congelado hace cinco años.
Laura tiene el pelo color castaño. Viste cómo es? Me despierta esos pensamientos que no debería.

1 Comments:
una tal natalia y una tal laura. je. es como si me quisiera contar algo pero esto del perro no me dice nada. quizas se desentendio y lo vetaron cosecutivamente, por ser un hijo de puta. che... "no lo soñe, y vas corriendo a la deriva"...
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