Lunado
¿Sabés? Hoy día (o es hoydía?) me levanté muy temprano. Me acordé de mucha gente. De los de siempre, de los de hace un tiempo, de los de hace mucho. Me acordé y salí a trabajar; luego no me acordé más. Trabajé, mucho. Di vueltas, muchas. Conseguí algunas cosas. Y volví a pensar en las gentes, en esas que no veo mucho, en las que no vi nunca, en las que quiero ver siempre, en las que que veo a diario. ¿Sabés? Ver es difícil, y no lo digo en un sentido profundo. Simplemente que ver hacia donde querés ver, a veces se complica. No sé, se vuelve difícil ver a quienes querés ver. Se pone complicado pensar en todos los que querés pensar. Se pone aburrido este escrito. Se me vuelan las ganas de decir lo que quería decir y vuelvo!
Sabés que me interesa hablar a cada rato con gente interesante (desde mi punto de vista, aburrido o no)y a veces reniego de charlar con gente que no la considero así. Vos me tenés que entender, se me caen las ideas como cuentagotas y las panascupias me superan cuando se trata de ocultar. No sé, me sale como si estuviera vomitando conejitos, así como la lejana.
Hoy se me piantaron nostalgias. Y también me olvidé de mis parientes.
Estoy lunado. Así, en forma de media luna. Estoy constipado. Así como la tierra seca que necesita regarse.
A mí se me pierden los lugares comunes cuando pienso en ella. Ella está lejos. Encima está idealizada. Qué cagada!
Sí, se me pierden en un punto y seguido o un punto y aparte; ni te cuento en un punto y coma.
Coma m`hija, coma.
Estoy que me salgo de la vaina por sentarme en un parque y tomar mate o jugo y hablar de literatura o leer un libro acompañado; o simplemente mirar ojos clar-amente buenos y escuchar los suaves sonidos de las personas que están lejos, los ladridos de los perros, las sonrisas de los niños. Definitivamente las sonrisas de los niños.
¿Cómo te lo explico? Vos sabés que no se trata de enamorarse o caerse desde un séptimo piso porque no tenga futuro, no. Se trata de sentir sanamente que hay soledad y compañia muy grande. Sí, vos me entendés.
A vos te pasa como a mí: mirás de vez en cuando al cielo y te sentís bien, no hace falta más.-
Sabés que me interesa hablar a cada rato con gente interesante (desde mi punto de vista, aburrido o no)y a veces reniego de charlar con gente que no la considero así. Vos me tenés que entender, se me caen las ideas como cuentagotas y las panascupias me superan cuando se trata de ocultar. No sé, me sale como si estuviera vomitando conejitos, así como la lejana.
Hoy se me piantaron nostalgias. Y también me olvidé de mis parientes.
Estoy lunado. Así, en forma de media luna. Estoy constipado. Así como la tierra seca que necesita regarse.
A mí se me pierden los lugares comunes cuando pienso en ella. Ella está lejos. Encima está idealizada. Qué cagada!
Sí, se me pierden en un punto y seguido o un punto y aparte; ni te cuento en un punto y coma.
Coma m`hija, coma.
Estoy que me salgo de la vaina por sentarme en un parque y tomar mate o jugo y hablar de literatura o leer un libro acompañado; o simplemente mirar ojos clar-amente buenos y escuchar los suaves sonidos de las personas que están lejos, los ladridos de los perros, las sonrisas de los niños. Definitivamente las sonrisas de los niños.
¿Cómo te lo explico? Vos sabés que no se trata de enamorarse o caerse desde un séptimo piso porque no tenga futuro, no. Se trata de sentir sanamente que hay soledad y compañia muy grande. Sí, vos me entendés.
A vos te pasa como a mí: mirás de vez en cuando al cielo y te sentís bien, no hace falta más.-
Etiquetas: Estando con el cansancio de hoy. Parecido al de ayer
