Dispensenme pero no sé escribir esa palabra.
Las nocturnas ausencias hacen de los murciélagos un mar de nostalgia entre los pobres decoradores de piscinas. Las faustas mentiras de los ignorantes no son más que los vestigios de un pelotudo con cara de ángel.
Los simplemente llamativos estúpidos que se quedaron la otra noche bebiendo vodka en lo de Sánchez no se percataron de la soledad que me invadía y hecharon a reir cuando mi llanto se hizo manifiesto para desangrar las putas penas que me aquejan desde hace tanto tiempo.
La blanca bebida se transformó en vómito y los inconcientes lloraron junto a mí sólo por la fuerza del alcohol. Esa noche recordé los mágicos momentos que nunca vivimos y entre lágrimas una sonrisa se cayó. Los muchachos no son malos, lo que pasa es que la cerveza estaba caliente y no había más que jugo en la heladera.
Sánchez se fue a dormir y yo me quedé alimentando a los gatos del vecino muerto. Me senté sobre la silla y te escribí una carta: "Querida mía, las cosas no han sido como las imaginamos pero lo importante es que vos estás sin mí y yo vivo pensando en tí. Quisiera refregarte en la cara todo lo que sufro por vos pero estás tan lejos, y yo no tengo plata para visitarte que lo mejor es escribirte diciéndote que fuiste lo más hermosos y doloroso de mi vida, no es que te esté culpando de nada pero el hecho de que me hayas puesto los cuernos con ese viejo hijo de puta me rompe denodadamente los huevos. Espero estés teniendo una linda estadía en su casa, pues el marmota tiene plata y ahora que tiene una puta en su casa debe ser re-feliz.
el Vinculado"
No tenía sueño y me paré para gritar, no pude, así que me dejé llevar y terminé en lo de la gorda Rosa y me cojí a las más pendejita. Monta bien la perra. Cuando se hizo de día volví al depto para ver qué onda. Estaba un desastre. Me acomodé como pude entre la mugre y dormí.
Sánchez me llamó a eso de las tres y me dijo que había un sobre con mi firma sobre la mesa "envialo a lo del viejo hijo de puta" le dije, y colgué.
A las seis desperté, tomé mate, sufrí cuando vi tu corpiño tirado en la puerta del baño.
Me voy no vaya a ser cosa que me ponga triste otra vez.
Las nocturnas ausencias hacen de los murciélagos un mar de nostalgia entre los pobres decoradores de piscinas. Las faustas mentiras de los ignorantes no son más que los vestigios de un pelotudo con cara de ángel.
Los simplemente llamativos estúpidos que se quedaron la otra noche bebiendo vodka en lo de Sánchez no se percataron de la soledad que me invadía y hecharon a reir cuando mi llanto se hizo manifiesto para desangrar las putas penas que me aquejan desde hace tanto tiempo.
La blanca bebida se transformó en vómito y los inconcientes lloraron junto a mí sólo por la fuerza del alcohol. Esa noche recordé los mágicos momentos que nunca vivimos y entre lágrimas una sonrisa se cayó. Los muchachos no son malos, lo que pasa es que la cerveza estaba caliente y no había más que jugo en la heladera.
Sánchez se fue a dormir y yo me quedé alimentando a los gatos del vecino muerto. Me senté sobre la silla y te escribí una carta: "Querida mía, las cosas no han sido como las imaginamos pero lo importante es que vos estás sin mí y yo vivo pensando en tí. Quisiera refregarte en la cara todo lo que sufro por vos pero estás tan lejos, y yo no tengo plata para visitarte que lo mejor es escribirte diciéndote que fuiste lo más hermosos y doloroso de mi vida, no es que te esté culpando de nada pero el hecho de que me hayas puesto los cuernos con ese viejo hijo de puta me rompe denodadamente los huevos. Espero estés teniendo una linda estadía en su casa, pues el marmota tiene plata y ahora que tiene una puta en su casa debe ser re-feliz.
el Vinculado"
No tenía sueño y me paré para gritar, no pude, así que me dejé llevar y terminé en lo de la gorda Rosa y me cojí a las más pendejita. Monta bien la perra. Cuando se hizo de día volví al depto para ver qué onda. Estaba un desastre. Me acomodé como pude entre la mugre y dormí.
Sánchez me llamó a eso de las tres y me dijo que había un sobre con mi firma sobre la mesa "envialo a lo del viejo hijo de puta" le dije, y colgué.
A las seis desperté, tomé mate, sufrí cuando vi tu corpiño tirado en la puerta del baño.
Me voy no vaya a ser cosa que me ponga triste otra vez.
