sábado, febrero 10, 2007

No, no leas.

No me leas.
No lo hagas porque es la costumbre.
No me leas con los ojos, a menos que estén cerrados.
Con todo lo que pesan, vos te preocupás por esto.
Por qué no sentás cabeza?
Sobre la almohada, digo.
Y respirás aire, en otro lado.
Acá parece estar contaminado.
En serio, respetate.
No me hagas que te escriba, no ahora.
No quiero que leas lo que no está escrito.
Limitate a las palabras explícitas.
No quieras hacer interpretación.
No hay nada más.
Son palabras vacías.
La gente tiene de esas.
Hay días en que hace esas cosas.
Supongo que para no estar.
Para que no se las lea.
Para que no se piense en Cortázar como un gran escritor.
Para no esperar los trenes en las viejas estaciones.
La gente tiene esas cosas.
Vos, por las dudas, no leas.
No vaya a ser cosa que te caiga una lágrima por no estar presente.