domingo, octubre 29, 2006

Para que no sepas

Sólo con dedos de pesada curtiembre él decidió que era el tiempo.
Subió al colectivo diario y no leyó la revista del que estaba a su lado. Anduvo por ciento un barrio distintos y no bajó. El chofer lo miró con cara de tipo que está sobre el coche hace doce horas y le dijo "Oiga usted, no piensa bajarse?" él respondió "Tengo miedo".
Ella transita las calles casi sin ropas y los suspiros masculinos la aturden todos los días. Camina moviendo sus caderas y ellos la besan en el aire, le silban en la oreja. Ella camina por entre los bares. Se sienta en una mesa solitaria y un mozo le pregunta "Qué desea señorita" ella responde "Nada, estoy bien, gracias". El mozo observa sus largas piernas un rato y se va hacia otra mesa. Ella llora por dentro, pero su fortaleza aparente la hace parecer un ser superior.
"Pero el recorrido ya terminó, señor", él lo mira y dice "Pago por otra vuelta" ""No hay más señor, se tiene que bajar"
Él camina por senderos conocidos, entre bares. se sienta en una mesa solitaria. Un mozo se le acerca y pregunta "¿Qué desea señor?" él responde "Paz".
Ella se levanta, camina. Pasa al lado de él y ni se da cuenta, sus lágrimas empiezan a caer. Él se lamenta, no encontró la paz en aquél lugar. Ni en ningún otro.

3 Comments:

Blogger Alexandra said...

Genial

11/01/2006 6:27 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Tal vez la encuentre en otro lado, en un bar hay mucho bochinche.
Saludos, amigo mío.

11/05/2006 7:05 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

hola, puedes creer q recien encuentro un enlace a tu página?!por favor no respondas. te leo luego... ojala no perdamos el contacto.
mariana de catamarca

11/13/2006 7:22 p. m.  

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