Domingo, ayer.
Hoy, como todos los días, pienso en lo imposible de sentarse parado. No sé, se me viene de noche, a veces, otras veces de día, mientras me siento contra la pared, sin apoyar la cola en el piso. Lo hago así porque Gabriel me dijo que así tendré más resistencia en las piernas, eso me sirve para poder trabajar con la técnica de comedia del arte, porque es importante para mí, ¿Sabías no? Yo quiero ser actor, alguna vez, en un instante, quiero serlo. ¿Por qué? La verdad que no sé responderte. En realidad, puedo inventarte un millón de posibles respuestas tales como “Porque me gusta el arte” “Porque es lindo sentirse otro” “Porque de chiquito jugaba mucho solo y eso creó en mí una imaginación interminable”, pero la verdad es que todas esas cosas son insuficientes. Además, qué clase de persona dice “me gusta el arte”? Hay que ser medio gil, no en el sentido ultra ofensivo, sino que se está perdiendo lo más rico de esta manifestación humana: La sensibilidad intelectualizada al punto tal de dejarte en pelotas.
No sé, la verdad que no sé, escucho a Ismael Serrano en su canción Últimamente, y me siento identificado. Pero no una identificación de decir lo vivo como él, no. Creo que va por la identificación que siento en el tono de su voz cuando lo escucho en esa grabación que debe tener sus contados años ya. Es extraño, viste? Me siento un bicho raro, muchas veces lo siento. Sin embargo, con la gente que más quiero soy de lo más vulgar que puede haber. Es como que no necesito complicarme para lo que quiero expresar, pero hay veces que sí me complico y no se me entiende nada! Pero esas veces la gente que quiero se esfuerzan e intentan entender, y si no sucede está todo bien. No sé, con la gente que no quiero soy otro, soy rígido y extremamente pedante. La vida me obligó a no sacarme esa mochila de encima. Son muchas las veces en que siento ganas de golpearme muy fuerte en la cara, por pelotudo nomás.
Te decía esto de mi afición a la actuación. Afición es una gran palabra, se parece a ilusión. Los aficionados somos grandes ilusos. Creo que nunca voy a dejar de ser eso, un gran aficionado de la maravilla que provoca sentir un agente externo en la conducta diaria, que no es diaria. Para mí es eso, comportarse distinto, sentir diferente, caminar distinto, sentir un día a día que no es tal mientras respiro otro aire, y lo controlo pero no tanto. Para mí es vibrar como cuando se hace el amor. Es una experiencia en la que no alcanzan las palabras de ningún idioma. Sí se puede explicar la fase previa, adquisición de técnicas y demás, así también la posterior pero ése momento, la vida misma de otra persona/personaje puesta en el cuerpo y alma de uno, eso no se puede explicar. Un par de veces lo sentí, cuando ni siquiera sentía la técnica en mi cuerpo. Capaz que el haber sentido eso me dio el lugar que hoy tengo, de gran iluso que siempre está dispuesto a ponerse el sayo (el que haya, el que quepa) para vivir, sentir algo nuevo, algo no propio, algo fuera de mí, o quizás tan adentro que nunca lo sentiría de otra forma que no sea frente a uno o miles dispuestos a dejarse convencer. ¿Vos sabés que convencer es lo más difícil del mundo? Hay gente que te dice sí y te lo re-afirma, pero nunca lo asume realmente, convencido. Lo veía en Babel, todos decían “cuídate” y todos respondían sí, y luego no se cuidaban y el desastre les cuajaba la vida. No digo que esté mal, sólo digo que siempre hay un destino para elegir. Mi primo tenía un nick que decía “cada uno es artífice de su propio destino”, él es boxeador.
Me gusta sentirme serio, no te lo voy a negar. ¿Que si hay veces en que me canse y tenga ganas de tirar todo a la mierda? Sí y no. Sí, lo siento pero no me lo creo realmente, porque el convencimiento que te provoca creer muy fuerte en uno mismo llevó muchísimo tiempo, muchas lágrimas, mucha sangre y estoy convencido que eso no se puede ir por la borda un mal día.
Que se me hizo largo! Pasa que hoy es domingo y está muy nublado en Catamarca. Me gustan demasiado las nubes. Además, anoche me puse en pedo y parece que intenté hacer un par de llamadas bastante estúpidas. Digo estúpidas en el sentido de que no debo, de que ya no. Estoy relajado, vi Babel y me obnubiló, hablé con mi madre y muy tranquilos, me cayeron un par de mensajes y pude responder tranquilo, llamé a Rebeca y fue muy lindo escucharla, lástima que se la escuchaba tan lejos, hablé conmigo y me gustó hacerlo, es domingo y descanso después de mucho tiempo. Por eso quizás pude escribir tanto. Seguramente todo lo escrito sea una mierda y no me sirva ni siquiera a mí, pero salió y lo defiendo, no cuenta el hecho de que sea una mierda, sino que es mío y eso ya dice mucho.
No sé, la verdad que no sé, escucho a Ismael Serrano en su canción Últimamente, y me siento identificado. Pero no una identificación de decir lo vivo como él, no. Creo que va por la identificación que siento en el tono de su voz cuando lo escucho en esa grabación que debe tener sus contados años ya. Es extraño, viste? Me siento un bicho raro, muchas veces lo siento. Sin embargo, con la gente que más quiero soy de lo más vulgar que puede haber. Es como que no necesito complicarme para lo que quiero expresar, pero hay veces que sí me complico y no se me entiende nada! Pero esas veces la gente que quiero se esfuerzan e intentan entender, y si no sucede está todo bien. No sé, con la gente que no quiero soy otro, soy rígido y extremamente pedante. La vida me obligó a no sacarme esa mochila de encima. Son muchas las veces en que siento ganas de golpearme muy fuerte en la cara, por pelotudo nomás.
Te decía esto de mi afición a la actuación. Afición es una gran palabra, se parece a ilusión. Los aficionados somos grandes ilusos. Creo que nunca voy a dejar de ser eso, un gran aficionado de la maravilla que provoca sentir un agente externo en la conducta diaria, que no es diaria. Para mí es eso, comportarse distinto, sentir diferente, caminar distinto, sentir un día a día que no es tal mientras respiro otro aire, y lo controlo pero no tanto. Para mí es vibrar como cuando se hace el amor. Es una experiencia en la que no alcanzan las palabras de ningún idioma. Sí se puede explicar la fase previa, adquisición de técnicas y demás, así también la posterior pero ése momento, la vida misma de otra persona/personaje puesta en el cuerpo y alma de uno, eso no se puede explicar. Un par de veces lo sentí, cuando ni siquiera sentía la técnica en mi cuerpo. Capaz que el haber sentido eso me dio el lugar que hoy tengo, de gran iluso que siempre está dispuesto a ponerse el sayo (el que haya, el que quepa) para vivir, sentir algo nuevo, algo no propio, algo fuera de mí, o quizás tan adentro que nunca lo sentiría de otra forma que no sea frente a uno o miles dispuestos a dejarse convencer. ¿Vos sabés que convencer es lo más difícil del mundo? Hay gente que te dice sí y te lo re-afirma, pero nunca lo asume realmente, convencido. Lo veía en Babel, todos decían “cuídate” y todos respondían sí, y luego no se cuidaban y el desastre les cuajaba la vida. No digo que esté mal, sólo digo que siempre hay un destino para elegir. Mi primo tenía un nick que decía “cada uno es artífice de su propio destino”, él es boxeador.
Me gusta sentirme serio, no te lo voy a negar. ¿Que si hay veces en que me canse y tenga ganas de tirar todo a la mierda? Sí y no. Sí, lo siento pero no me lo creo realmente, porque el convencimiento que te provoca creer muy fuerte en uno mismo llevó muchísimo tiempo, muchas lágrimas, mucha sangre y estoy convencido que eso no se puede ir por la borda un mal día.
Que se me hizo largo! Pasa que hoy es domingo y está muy nublado en Catamarca. Me gustan demasiado las nubes. Además, anoche me puse en pedo y parece que intenté hacer un par de llamadas bastante estúpidas. Digo estúpidas en el sentido de que no debo, de que ya no. Estoy relajado, vi Babel y me obnubiló, hablé con mi madre y muy tranquilos, me cayeron un par de mensajes y pude responder tranquilo, llamé a Rebeca y fue muy lindo escucharla, lástima que se la escuchaba tan lejos, hablé conmigo y me gustó hacerlo, es domingo y descanso después de mucho tiempo. Por eso quizás pude escribir tanto. Seguramente todo lo escrito sea una mierda y no me sirva ni siquiera a mí, pero salió y lo defiendo, no cuenta el hecho de que sea una mierda, sino que es mío y eso ya dice mucho.
